JULIAN'S GARDENS

JARDINERÍA ESPECIALIZADA

La jardinería es una de las ocupaciones que más puede alegrarnos la vida. La naturaleza, siempre tan sabia y agradecida responde a nuestros cuidados obsequiándonos con su mejor aspecto. Para mí, trabajar la tierra con las manos y ver cómo crece su fruto es algo que me reconforta.

Por eso este blog, que nace con el propósito de ofrecer una plataforma de consulta y participación es también un compendio de mis experiencias como Maestro Jardinero durante el transcurso de casi veinte años y una oportunidad para compartir con vosotros mi otra pasión la escritura.

MANDARINAS DE PAPEL y NUBES DE AZAFRÁN son mis dos primeras publicaciones. Puedes encontrar más información a respecto en mandarinasdepapel.com o en Facebook: juliansbooks.

Para cualquier consulta puedes escribirme a juliansgardens@gmail.com o llamando al teléfono: 650 429 477

Gracias por vuestra visita y por favor deja tus comentarios de satisfacción al pie de cada artículo.

MAESTRO JARDINERO

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Libros publicados: "MANDARINAS de PAPEL" y "NUBES DE AZAFRÁN"

domingo, 10 de enero de 2010

MANDARINAS de PAPEL


Sinopsis y Prólogo


Sinopsis

Regreso a Yucatán
Los cenotes de Chichen-Itzá ocultan desde hace siglos un tesoro que espera pacientemente a ser descubierto.
El primer viaje fue un fracaso que le obligó a perder todo lo que amaba, diez años después regresa para enfrentarse a sus miedos.
Una aventura arqueológica sobre la amistad y las cosas que verdaderamente importan de la vida.
“No todo está perdido si tu corazón aún puede encontrarlo”.




Prólogo


Arqueología…,

Un puñado de hombres cavando con picos y palas durante meses, incluso años, con la única certeza de que está ahí debajo. Puede que algo así nos ocurra cuando ahondamos en cada uno de nosotros para descubrir que después de mucho buscar, todo estaba aquí, estaba desde siempre.

Me sentí así por primera vez al hojear las páginas del LIFE de 3 de noviembre de 1958 “Secreto de un bosque tropical”. Habían encontrado Tikal, en Guatemala, las fotografías correspondían a uno de los diafragmas más prolíficos en imágenes de la naturaleza, el fotógrafo Fritz Goro. Además de la belleza de sus instantáneas quedé también cautivado por el lenguaje, frases como: “El bosque húmedo tropical envuelve las tierras bajas de Guatemala septentrional con una densa maraña que le da el aspecto de una selva primigenia nunca hollada por el hombre. Hace mil años se alzaba allí la metrópoli de Tikal”…

Pensé inmediatamente en lo mucho que me habría gustado compartir ese momento, estar allí y formar parte de la expedición, sin saberlo, una semilla estaba germinando dentro de mí, aunque la tierra ya estaba antes: Julio Verne, Daniel Defoe, Robert Louis Stevenson, Jonathan Swift, Enid Blyton, Mika Waltari, Astrid Lindgren…maravillosas lecturas y personajes de aventuras entre el elocuente silencio de bibliotecas, librerías y las clases de literatura del profesor Quílez.

Todos esos relatos de la infancia me enseñaron algo; que aquellos inhóspitos lugares rodeados de selvas, fabulosos tesoros y arriesgados viajes me estaban esperando, solo tenía que aproximar la tinta a un papel y revivirlos. Para ello reuní algunos personajes –no fue fácil-, varios adultos y seis jóvenes de todo el submundo que me arropaba. Así, frase a frase, página a página cada uno de ellos cobraban vida en un relato que me apasionó escribir y que espero que produzca el mismo efecto en vosotros. Ah…, y recordad que todos tuvimos diecisiete años, temores, recelos, y espíritu de superación, cualquiera de los personajes podrías ser tú mismo.

Escogí México porque siempre me he sentido atraído por su riqueza cultural, una historia de más de tres mil años y que es hoy patrimonio de la humanidad.
Los mayas estaban obsesionados con el tiempo, en esto se parecen mucho a nosotros, lo reflejaron en su escritura de ideogramas y su concepción del mundo, a ellos les debemos grandes conocimientos y pequeños placeres como el cacao, cuyas semillas fueron las monedas de antiguos comerciantes a la llegada de los españoles. Pero esto, fue hace mucho tiempo.

Sobrevolar el Atlántico en 1963 a bordo de un hidroavión con seis jóvenes fue toda una proeza de, -cómo diría Santiago- una total imprudencia. Pero lo hicimos y encontramos la ciudad perdida y también su secreto mejor guardado, aunque lo cierto es que ella nos encontró a nosotros.

Bueno, ahora que todo está a punto de comenzar, solo me queda preguntarte:
¿Sobrevivirás a este viaje?

1 comentarios:

Anónimo dijo...

¿dónde podemos leer el libro?

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Geranios

Casa de Louis Van Gaal copia/
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