JULIAN'S GARDENS

JARDINERÍA ESPECIALIZADA

La jardinería es una de las ocupaciones que más puede alegrarnos la vida. La naturaleza, siempre tan sabia y agradecida responde a nuestros cuidados obsequiándonos con su mejor aspecto. Para mí, trabajar la tierra con las manos y ver cómo crece su fruto es algo que me reconforta.

Por eso este blog, que nace con el propósito de ofrecer una plataforma de consulta y participación es también un compendio de mis experiencias como Maestro Jardinero durante el transcurso de casi veinte años y una oportunidad para compartir con vosotros mi otra pasión la escritura.

MANDARINAS DE PAPEL y NUBES DE AZAFRÁN son mis dos primeras publicaciones. Puedes encontrar más información a respecto en mandarinasdepapel.com o en Facebook: juliansbooks.

Para cualquier consulta puedes escribirme a juliansgardens@gmail.com o llamando al teléfono: 650 429 477

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miércoles, 10 de febrero de 2010

"SE ME MUERE" LA PLANTA


No es justo pensar que las plantas “se nos mueren”. Las plantas son organismos con una gran capacidad de adaptación y supervivencia, pero debemos recordar que se encuentran en una maceta y no pueden extender sus raíces más allá del pequeño espacio del que ahora disponen.

Antes de llegar a nuestro hogar quizá adornada por un vistoso adorno de plástico –que muchas veces es una trampa mortal porque se ahogan sus raíces-, la planta probablemente ha viajado en avión o camiones isotérmicos recorriendo largas distancias. Cuando la colocaron en un vivero o garden center, recibió una asistencia digna de una U.C.I. con pulverización de agua en intervalos de veinte minutos, irrigación automatizada, temperaturas constantes y la vigilancia de profesionales. Después pudo encontrase en el Mercado de la flor de Vilassar de Mar a la espera de que el dueño de la floristería de al lado de tu casa la adquiriese para que tú te fijaras en ella hasta enamorarte.

Podríamos decir que el que llegara la planta viva hasta tu casa ya es en sí mismo una gran proeza de supervivencia. Tú no tienes los medios del viverista ni de los expertos vendedores de plantas que en el fondo lo que persiguen es deshacerse de ella lo antes posible para que no se muera antes de tiempo, en la propia tienda. Una pérdida económica como ocurriría en una frutería con las piezas que maduran en exceso hasta ser eliminadas.

La planta tiene una vida y no podemos esperar que dure eternamente para incluirla en nuestro legado patrimonial a las siguientes generaciones. “Últimas voluntades”…, y lego mi Potus que compré en el 89 a mi hijo soltero y parrandero para que lo cuide un día si se acuerda de que no es de plástico…

No pierdas tu autoestima y no digas más “SE ME HA” muerto una planta. Pasó en tu casa, como podía haber pasado en cualquier otro sitio y como diría un guionista cinematográfico “Fue bonito mientras duró”.

De todas formas…, incluyo a continuación algunos de los consejos más básicos para evitar un final prematuro antes del The End.



Plantas de Interior.

Pasos preliminares para evitar que se mueran las plantas:

  1. Variedad. Conoce la planta; familiarízate con su origen, con su nombre e investiga los cuidados que aconseja el viverista. Ver también la ficha técnica.
  2. Ubicación. Evitar corrientes, zonas sombrías con poca luz, situarlas junto a una ventana –el cristal concentra los rayos de sol como si fuera una lupa y quema las hojas-, evitar constantes cambios de lugar –la planta necesita adaptarse cada vez-, vibraciones, humo, aire acondicionado directo o proximidad a radiadores y calefacción.
  3. Limpieza. Puede ser una limpieza semanal de las hojas. Con un trapito humedecido en agua eliminar el polvo suavemente desde el tronco hacia la punta de las hojas, sin frotar. Este ejercicio nos vincula con la planta al mantener un contacto directo, además que favorece su transpiración. Se puede aplicar después algún producto abrillantador nutritivo.

Cuando se trata de planta con flor, siempre hay que eliminar cualquier materia vegetal muerta para evitar su pudrimiento.

  1. La tierra. En ocasiones las tierras se agotan y hay que asegurarse de que tiene suficiente cantidad y es esponjosa.
  2. Riegos. No hay un modelo igual para todos los casos ni épocas, por ejemplo en primavera-verano, los riegos deben ser más abundantes. Tampoco es aconsejable que la tierra esté constantemente húmeda, porque genera hongos y diversas enfermedades. La planta necesita trabajar un poco buscando los nutrientes, un exceso de riego produce decoloración en las hojas, este fenómeno se conoce como clorosis férrica y se corrige añadiendo hierro soluble en agua en aplicaciones quincenales. El hierro en polvo se puede adquirir en Gardens y puntos de venta de floristerías o materiales de jardinería, incluso en ferreterías.
  3. Drenaje. Es importante que la composición de la tierra permita la evacuación de los excedentes de agua, también es conveniente asegurarse de que las raíces no taponan las salidas de agua. El encharcamiento permanente produce un pudrimiento de la planta. Algunos expertos jardineros utilizan para el drenaje Arlita, que son unas bolitas del color de la tierra que facilitan la esponjosidad y textura del firme y añaden un factor equilibrador de la temperatura. La Arlita se puede adquirir en gramaje de al menos tres tamaños diferentes, no es cara y dura mucho tiempo. En la edificación de casas y edificios se emplea como material aislante, por lo que es fácil de encontrar en grandes superficies de materiales parta la construcción.
  4. Abonado. Existen tres tipos de abonos principales. Abonos líquidos, abonos granulados de liberación lenta o abonos foliares. En todos los casos siempre hay que seguir las instrucciones y no abusar de su aplicación. Más abono no significa resultados más rápidos, la naturaleza sigue su curso y necesitamos cultivar no solo la planta sino también la paciencia.

Algunas plantas agradecen los abonos foliares pulverizando suavemente sus hojas. Cuanta más pequeña es la gota, más superficie cubre.

  1. Tutor. Cuando el peso de la planta le obliga a inclinarse hasta el suelo es conveniente utilizar un tutor al que sujetar sus tallos. Es recomendable dejar suficiente espacio para favorecer su crecimiento sin que se estrangule.
  2. Trasplante. Al menos no es de córnea, pero sí es cierto que se recomienda que el siguiente recipiente no sea extremadamente grande. Dependiendo de la envergadura de la planta quizá con dos o cuatro centímetros más de perímetro sería suficiente. La razón es bien sencilla, la planta no debe sentirse tan holgada que se concentre en hacer raíces en lugar de crear follaje y flor, que es lo que más nos interesa. La tierra debe estar bien prensada, quizá con el mango de una herramienta o un palo para evitar que se creen bolsas de aire que sin duda acelerarían su pudrimiento.
  3. Háblale. No creo que le importe mucho lo que le digas, pero es muy sensible a las pequeñas o ultra vibraciones de la voz y aprovecha todo el anhídrido carbónico que nuestro aliento desprende para filtrarlo en el tan deseable oxígeno. Es más barato que ir a terapia. Y por fin encontrarás a alguien que te escuche sin protestar…, tener al menos una planta es una gran idea.


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