
Si no tenemos mucho tiempo para siegas o no somos muy exigentes, conviene que pensemos en el modelo de una sola hélice. Dos cuchillas montadas sobre un rotor que corta y recoge toda la materia vegetal en un saco cuadrado y resistente con una base de goma plastificada. Algunos llaman a este modelo la tortuga, por su forma redonda.
Claro, si solo disponemos de unos 20m² es fácil concluir que con una sencilla máquina eléctrica sea suficiente. Sin embargo en muchos casos estas máquinas de “usar y tirar” tendrían poca vida si no segamos como mínimo una o dos veces a la semana y la potencia de corte podría recordarnos la de un molinillo de café. Por otro lado, si optamos por el modelo más pequeño -con motor de gasolina-, comprobaremos para nuestra satisfacción que se trata de una máquina de más rendimiento, más calidad de corte y mejor servicio postventa. Por lo general son más robustas y resistentes, sin riesgos a electrocución. Si las cuidamos bien, pueden durarnos mucho tiempo.
Mantenimiento
El primer cuidado que deseamos memorizar con relación a una segadora es la limpieza después de cada uso. Hay que retirar los restos vegetales y tierra adheridos a la carcasa y las hélices. Engrasado del cableado [acelerador, roto-stop…,etc]. Con un paño algo empapado en aceite o gasoil, podemos dejarla reluciente en pocos minutos, si además la cubrimos con una lona y la guardamos en un lugar seco y ventilado, la encontraremos siempre lista para uso.
Aceite
De vez en cuando necesitaremos desmontar la hélice para afilarla, después de muchas horas de siegas, hasta el césped más tierno puede hacer mella en el metal. Otra importante precaución es la de que no le falte aceite, incluso al inicio de cada temporada conviene vaciar el depósito y reemplazar el aceite por uno nuevo siguiendo las recomendaciones del fabricante.
Gasolina
En muchos casos la gasolina que precisa este tipo de máquinas debe ser mezclada con aceite en un 2/3%. Este paso previo es muy importante, porque de lo contrario –sin aceite-, el motor se recalentaría hasta el punto de dilatar sus componentes y quedar soldados entre sí. Reemplazar un motor representa un coste igual o similar a la compra de una máquina nueva.
Todas estas indicaciones pueden parecer una tediosa carga, pero solo es cuestión de práctica y en poco tiempo se convertirá en una tarea habitual.
Las cuchillas
Las segadoras Banús poseen 7 hélices; su corte es mucho más preciso, pero para ello las cuchillas deben estar perfectamente afiladas y alineadas con su carcasa hasta el punto de poder cortar una hoja de papel sin sufrir fricciones. Para el afilado suele emplearse una lima y un papel de lija en el pulido. Si uno no está seguro de cómo hacerlo, es mejor enviar la máquina al fabricante, aunque esto último no es nada barato. Las cuchillas son robustas, pero su filo muy susceptible a piedrecitas u otras partes duras que podemos encontrar en el terreno. Este tipo de máquinas no tiene ruedas de goma, por lo que para su traslado se calza sobre un soporte consistente en una barra de hierro con una rueda en cada extremo. El ajuste de la altura de corte es algo más complicado; en cada uno de sus lados hay un juego de 3 tornillos roscados sobre la chapa que son de diferentes alturas. Uno de ellos sujeta el rodillo metálico delantero y la plancha que recibe las hélices, el segundo libera la manipulación del tercero en cuanto a altura de siega; la herramienta que se emplea para estos tornillos es una llave Allen. Esta máquina nos creará muchas dificultades si el césped supera los 12 cm de altura.
FiltrosTodas las máquinas de gasolina tienen al menos dos filtros de aire, uno es de esponja flexible y el otro de panal laminado. En ambos casos es interesante asegurarnos de que están limpios de polvo y briznas de hierba, la falta de aire ahoga el motor hasta detenerlo.
También resulta conveniente tener alguna bujía de repuesto además de un estuche con lo indispensable [llave Allen, llave de bujía, lima plana para hierro…,etc]
Conclusiones
Un césped bien cuidado honra a su dueño, dice mucho sobre la clase de persona que es, sobre su sensibilidad hacia el entorno natural que, además puede influir en otras percepciones de la vida. No deben asustarnos “tantas” instrucciones sobre uso y mantenimiento de maquinaria. Además de un detallado manual de instrucciones suministrado en el momento de la compra, el vendedor o mecánico siempre estará dispuesto a responder a nuestras preguntas, hablar con otros usuarios y resolver nuestras dudas practicando sencillas sugerencias puede enriquecer nuestras vidas y llenar algunos vacíos. Por lo menos disfrutaremos el doble de la jardinería, si la compartimos.
Segar un césped y observar sus líneas longitudinales rectas es muy agradable y un descanso para los sentidos.
Respira hondo mientras deslizas la segadora por una hermosa alfombra de intenso verde y llega a la conclusión de que posiblemente las cosas más sencillas de la vida son muchas veces las más satisfacientes.







